Reflexión ética desde la Asociación de Funcionarios sobre el estado actual del CNED

Reflexión desde la Asociación de Funcionarios

La situación que actualmente enfrenta el Consejo Nacional de Educación (CNED) ha alcanzado un punto que afecta su funcionamiento interno y el clima laboral.

Hechos

Una situación  preocupante es la reciente salida en junio de un funcionario clave del equipo de Tecnologías de la Información (TI). A pesar de que han transcurrido tres o cuatro meses desde su partida, no hemos tenido noticias de un concurso o plan para su reemplazo. Esta demora es inquietante dado que el equipo originalmente estaba compuesto por tres personas y ahora solo cuenta con dos funcionarios ambos técnicos. En una institución tan dependiente de la tecnología, esta reducción de personal es más que un simple inconveniente; es una señal clara de vulnerabilidad.

Aunque no podemos afirmar que la reciente caída de los sistemas —que ya lleva seis o siete días sin resolverse— esté directamente relacionada con la salida de este funcionario, la coincidencia es reveladora. La inoperatividad de herramientas esenciales como la página web institucional, el portal Elige Carrera, el sistema INDICES, la revista Calidad en Educación,  plataforma consultores y otros sistemas , afecta no solo el trabajo diario, sino también la confianza en nuestra capacidad de respuesta. Lo que más nos preocupa no es solo el impacto actual, sino las posibles consecuencias a largo plazo si no se toman medidas correctivas de manera oportuna. La inactividad prolongada en estos sistemas es una disrupción que ya genera incertidumbre, pero el verdadero riesgo está en lo que no podemos prever.

A este escenario se suma, de manera coincidente y sin necesariamente implicar causalidad, la licencia de un mes que actualmente tiene el jefe del Departamento de Gestión de la Calidad. Desconocemos los motivos de dicha licencia, pero es evidente que su ausencia agrava la situación, debido a la época del año y la importancia de procesos que son su responsabilidad. El Código de Ética subraya la importancia de la probidad y el uso responsable de los recursos, lo que implica que la falta de planificación para reemplazar al personal puede comprometer seriamente el cumplimiento de estos principios. Esto incluye la ausencia de personal administrativo en áreas claves del CNED, como los departamentos de Gestión de la Calidad y Aseguramiento de la Calidad, que actualmente carecen de secretarias.

En cuanto a la reestructuración del equipo escolar, nos preocupa que, en lugar de haber intentado retener al personal valioso que se fue —algunos expresaron que lo hicieron por divergencias con la actual administración, mientras que otros fueron despedidos bajo el argumento de que sus puestos ya no eran necesarios— se haya optado por comenzar de cero con nuevas contrataciones. Esto no solo representa una pérdida innecesaria de experiencia, sino que también pone en riesgo los objetivos estratégicos de la institución. Según el Código de Ética, la gestión del capital humano debe centrarse en fomentar el respeto y la confianza mutua, asegurando que los recursos se utilicen de manera eficiente. En este caso, no se respetó el compromiso de aprovechar las capacidades del personal que formaba parte de la institución, afectando así la cohesión y el clima organizacional.

Opinión

Durante el mandato de la actual administración, hemos sido testigos de una creciente concentración de decisiones. Si bien es comprensible que la autoridad tenga un rol relevante en los procesos institucionales, la falta de delegación en aspectos operativos ha generado tensiones que afectan directamente el desempeño cotidiano. El Código de Ética señala que, «promovemos la participación y el diálogo, independientemente del cargo o estamento» (Código de Ética, art. 4.3), no obstante, en la práctica, la toma de decisiones ha sido excesivamente centralizada, lo que ha llevado, en algunos casos, a situaciones que obstaculizan el funcionamiento eficiente de la institución.

Un ejemplo claro de esta problemática es la gestión de recursos tan simples como las salas de reuniones. El presidente de la Asociación debe solicitar directamente a la Secretaria Ejecutiva la asignación de estos espacios para las asambleas, cuando dicha responsabilidad debería recaer en el jefe de Recursos Humanos u otra instancia administrativa. Esta centralización no solo burocratiza los procesos, sino que evidencia una falta de delegación que va en contra de los principios de eficiencia y transparencia, valores consagrados en el Código de Ética del CNED. Surge la pregunta: ¿es apropiado que la máxima autoridad de una institución de tal relevancia esté encargada de la distribución de salas? Este tipo de concentración de poder refleja una administración que no promueve el reparto adecuado de responsabilidades, afectando negativamente la gestión.

Conclusión

Finalmente, es fundamental recordar que el CNED debe garantizar un ambiente laboral basado en el respeto y la colaboración, como lo establece su Código de Ética. En el pasado, hubo experiencias de maltrato y acoso laboral que, aunque no judicializadas ni denunciadas formalmente, persisten en la memoria de los funcionarios. Muchas de estas situaciones fueron naturalizadas, pero siguen siendo una carga emocional significativa. La transparencia y el respeto son valores fundamentales que deben guiar las relaciones internas, y cualquier conducta contraria a estos principios debe ser rechazada de inmediato. La reciente promulgación de la Ley Karin ha sido un alivio para quienes aún sufren las secuelas de estas malas prácticas, abriendo la puerta a la esperanza de un mejor clima organizacional.

Desde la Asociación de Funcionarios del CNED, hacemos un llamado a las autoridades para que se implemente un liderazgo más participativo, que promueva la delegación de funciones y la confianza en los equipos. Esta es una oportunidad para aplicar los valores institucionales de excelencia, probidad, respeto y transparencia que promueve nuestro Código de Ética, y así construir una institución más sólida, eficiente y justa para todos.

 

Asociación de Funcionarios del Consejo Nacional de Educación (AFUCNED)