El Consejo Nacional de Educación atraviesa una profunda crisis institucional marcada por un estilo de liderazgo disfuncional que implican el uso de herramientas administrativas en desmedro de la autonomía sindical y de los derechos fundamentales. Estos elementos han deteriorado las relaciones entre asociados y autoridades, afectando simultáneamente el clima laboral y el funcionamiento técnico del servicio.
Un punto de inflexión lo constituyó la Resolución Exenta N° 258, que obliga al presidente de la Asociación de Funcionarios del CNED (AFUCNED) a informar previamente a la autoridad la dirección y el asunto de cada reunión sindical. Esta exigencia, inédita en la administración pública chilena, esta cuestionada por vulnerar la libertad y autonomía sindical, además de ser considerada ilegal e inconstitucional. La asociación la interpreta como una represalia directa que profundizó la desconfianza entre los funcionarios y la dirección del servicio.
A ello se suman denuncias , presentadas bajo el amparo de la Ley Karin que culminan en múltiples procesos disciplinarios e involucran a distintos niveles jerárquicos del servicio . En paralelo, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) ha advertido la existencia de prácticas antisindicales y persecución sindical, confirmando la gravedad de la situación.
Entre las dificultades internas se pueden mencionar la falta de pago de horas compensadas y comunicaciones internas desde las jerarquías cuyo tono ha sido percibido como intimidante e improcedente. A esto se suma un antecedente especialmente relevante: la Contraloría General de la República determinó que el procedimiento utilizado por el CNED para actualizar las remuneraciones conforme a las leyes de reajuste no se ajustó a derecho, afectando el cálculo de sueldos de los funcionarios en grados tres, cuatro cinco durante varios años. Aunque se aplicaron ajustes parciales con retroactividad limitada, persisten discrepancias no resueltas correspondientes a los periodos 2021–2024, lo que ha generado incertidumbre entre funcionarios y exfuncionarios respecto de una deuda pendiente que aún no cuenta con una aclaración institucional satisfactoria.
En paralelo, los conflictos con el Consejo para la Transparencia por el manejo de información pública refuerzan la impresión de un servicio en crisis.
El impacto también se ha hecho visible en los procesos sustantivos del CNED. En 2025, por primera vez en muchos años, no se realizó el tradicional Seminario Internacional, instancia histórica del Consejo para la reflexión en educación. Del mismo modo, la Cuenta Pública 2025 omitió completamente el Sistema INDICES, uno de los instrumentos técnicos más relevantes del organismo y que involucra directamente a equipos vinculados a la asociación de funcionarios.
La combinación de estos antecedentes configura un escenario que urgente abordar. Para la organización, la recuperación del clima laboral, el restablecimiento de prácticas institucionales basadas en el diálogo, la participación y la transparencia, y el fortalecimiento del rol técnico del CNED son condiciones indispensables para superar esta crisis.
La institución está por sobre las personas que transitoriamente ocupan cargos de autoridad. Por ello, su recuperación no es solo posible: es necesaria e impostergable.
Asociación de Funcionarios del Consejo Nacional de Educación