Asociada solicita trabajo remoto para cuidar a su madre gravemente enferma y enfrenta negativa institucional
En un reciente caso que refleja la creciente tensión entre las necesidades personales de los funcionarios y las normativas institucionales, una funcionaria del Consejo Nacional de Educación (CNED) ha solicitado trabajar de manera remota debido a la grave enfermedad de su madre, quien se encuentra en un hospital fuera de Santiago. La funcionaria ha presentado su caso ante las autoridades de recursos humanos, señalando que su madre ha sido diagnosticada con un cáncer de páncreas de carácter agresivo, y que probablemente le queda poco tiempo de vida.
Solicita trabajo remoto pero la respuesta institucional se basa en que, aunque existen excepciones para el trabajo remoto en el servicio público, la ley exige que al menos tres días a la semana se cumpla la presencialidad, y que solo un porcentaje limitado de la dotación puede optar por esta modalidad. Además, indican que las decisiones tomadas en el pasado para trabajar remotamente estaban sujetas a necesidades institucionales y no pueden compararse con el caso actual. Aunque se están revisando las normativas aplicables, se le sugiere a la funcionaria utilizar días de feriado o administrativos mientras espera una respuesta definitiva.
Argumentos desde el Código de Ética y las implicaciones emocionales
En respuesta a esta negativa, surgen interrogantes sobre la calidad del liderazgo y la consideración humana en casos tan extremos como el presente. Según el Código de Ética del CNED, el trato digno y respetuoso entre funcionarios es un pilar fundamental. Se establece que la institución debe procurar la conciliación de la vida familiar y laboral dentro de las posibilidades disponibles, un aspecto central en este caso. Ignorar las circunstancias personales graves de la funcionaria, como el cuidado de un familiar en estado terminal, podría generar precedentes negativos respecto al cumplimiento de estos principios éticos.
El Código de Ética del CNED contempla diversos principios y valores que podrían respaldar el caso de la funcionaria:
- Respeto y trato digno: Uno de los pilares fundamentales del Código de Ética es la promoción de relaciones basadas en el respeto mutuo, sin discriminación y con un trato justo y digno para todos los funcionarios. En este contexto, negar una solicitud de trabajo remoto en una situación de emergencia familiar podría ser percibido como un incumplimiento de este principio, especialmente si otros funcionarios han accedido a beneficios de conciliación laboral.
- Conciliación de la vida personal y laboral: El Código también aboga por la conciliación entre la vida personal y laboral, un aspecto fundamental en el caso de esta funcionaria, quien enfrenta una situación de extrema necesidad familiar. Aunque se reconoce que el trabajo remoto no es una regla general en el servicio público, el principio de empatía y apoyo institucional en momentos críticos debería prevalecer.
- Compromiso con el bienestar de los funcionarios: El Código de Ética destaca la importancia de brindar un ambiente laboral adecuado que resguarde los derechos y el bienestar de los funcionarios. Esto incluye no solo el trato justo en términos de desempeño, sino también el apoyo en momentos de necesidad personal y familiar. Ignorar el impacto emocional que esta negativa puede tener en la funcionaria podría ir en contra de este compromiso.
- Transparencia y retroalimentación clara: La funcionaria ha solicitado, en reiteradas ocasiones, que se le brinden razones claras sobre por qué su solicitud fue rechazada, especialmente considerando que en el pasado se le permitió trabajar remotamente sin afectar su desempeño. El Código de Ética destaca la importancia de una comunicación clara, transparente y oportuna dentro de la institución.
Impacto emocional y salud mental
La funcionaria ha señalado que la negativa institucional ha tenido un impacto negativo en su salud emocional, un factor que no debe ser subestimado. El Código de Ética también aboga por un ambiente laboral libre de hostigamiento y discriminación, destacando la importancia de que los funcionarios sean tratados de manera equitativa y respetuosa. Las decisiones que afectan la estabilidad emocional de un trabajador en un momento de crisis familiar no solo ponen en riesgo su bienestar, sino que también afectan la percepción del personal sobre la calidad de la gestión y el liderazgo dentro de la institución.
Reflexión final: El precedente que deja la institución
Este caso plantea una cuestión crítica sobre cómo las autoridades del CNED manejan situaciones excepcionales y de emergencia familiar. Si bien las normativas y la ley deben cumplirse, también es fundamental que la gestión institucional contemple la empatía y flexibilidad en momentos que pueden definir la vida personal y profesional de los funcionarios. La decisión que tome la dirección no solo impactará a la funcionaria en cuestión, sino que sentará un precedente importante sobre cómo el CNED valora y cuida a su personal en situaciones extremas, un punto que sin duda resonará en las discusiones futuras sobre las políticas de conciliación laboral.
El apoyo a esta funcionaria no solo es una cuestión de normativa, sino también de humanidad. ¿Está la institución preparada para responder a estas demandas con la sensibilidad que requieren? Es una reflexión que, como asociación, debemos seguir impulsando.
Publicado por la Asociación de Funcionarios del Consejo Nacional de Educación (AFUCNED)